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  • Foto del escritorPau MujerNaturaleza

¿En qué tiempo vives: pasado o futuro? ¡Sé de las que viven el presente!

Aquí te cuento algunos de los beneficios y maneras de cómo conseguirlo.


¿Estás siempre pensando en las cosas que tienes que hacer después? ¿Viviendo siempre con prisa, queriendo terminar algo para empezar lo siguiente? ¿Todo lo que haces ahora es para conseguir algo en unos días, en unos años, o para cuando lo necesites? Si es así, vives en el futuro.


Vivir en el futuro nos hace estar constantemente estresadas, viviendo a la carrera, con ansiedad, sin sentir, sin realmente entender, interiorizar y disfrutar de lo que estamos viviendo en el momento presente. No podemos valorar de la misma manera, ni descubrir o aprender cosas, que necesitan atención y lentitud para ser descubiertas o experimentadas. Vamos tan rápido, que no nos damos cuenta de cosas importantes y no nos permitimos el placer y el disfrute.


O por el contrario, ¿vives pensando que “tiempos pasados siempre fueron mejor” y no disfrutando de lo que haces ahora? ¿Idealizando y olvidando que también hubo momentos difíciles en ese pasado? ¿O que gracias a tu “desastroso” pasado no puedes vivir una vida plena? ¿te ha marcado tanto que crees que no hay solución? Si es así, vives en el pasado.


Vivir en el pasado, nos deja siempre una sensación amarga, de tristeza, de estancamiento, de aburrimiento, de autocompasión, e imposibilidad de mover hacia adelante o de incluso probar cosas nuevas. Se ve el cambio como algo malo, y no nos deja descubrir otras maneras de vivir, no podemos apreciar lo bonito de la diversidad, ni disfrutar de experimentarlo.


Todas hemos vivido en el pasado o en el futuro en diferentes momentos de nuestra vida, pero pocas veces, al menos conscientemente, vivimos el presente. Quizá cuando nos lo estamos pasando muy bien… y reconozcamos que a la vez estamos pensando que no queremos que se acabe… ¡Y volvemos al futuro!


Yo creo que el objetivo de la vida es disfrutar, y para eso necesitamos estar en el presente. Encontrar lo que nos hace disfrutar el aquí y el ahora, el momento en el que estamos, o suavizar la dificultad por la que estamos transitando, y aunque duela, al menos no sufrimos. Vivir en el presente nos permite estar en paz.



Para estar en el presente conscientemente os propongo algunas cosas:


- Volver al cuerpo. No hay nada más presente que nuestro cuerpo. Hacer algo físico y prestar atención a cada movimiento, la energía que tengo, como me sienta eso. Presta atención a sus necesidades, si tienes hambre, necesitas ir al baño, descansar, beber agua…. ¡Hazlo!, no lo dejes para después, dale prioridad y presta atención a cómo te sienta.


- Identificar lo que me gusta o me hace disfrutar de lo que estoy haciendo en este momento, y si no me gusta, probar algo (como poner música) para que no me sea tan pesado lo que estoy haciendo.


- Conecta con tus emociones. ¿Cómo te sientes en este momento? Déjate expresar lo que sientes, tanto si quieres reír como si quieres llorar. Expresar lo que sentimos es sanador y si necesitamos llorar, no esperes a la noche para que nadie te vea, o no te pongas una película para ignorarlo…. ¡Solo llora! Busca la manera de poder hacerlo de una manera cómoda para ti (tomarte un descanso en el trabajo, ir a un baño, etc) Si estás haciendo algo que no te gusta demasiado, te puedes preguntar ¿Qué me puede ayudar en este momento a estar mejor o a disfrutar de este momento?


- Integra la lentitud en tu vida. Permítete dar un paseo mirando el color de las flores, de los árboles, las tiendas…. Lo que sea que hay en tu camino. Permítete hacer las cosas despacio, sin prisa, sin estrés, consciente de todo lo que haces y sientes.


- Da rienda suelta a tu creatividad. Si tienes alguna idea, no la deseches o ignores para volver a tu ritmo frenético, por muy loca que sea, llévala a cabo o apúntatela para que no se te olvide y puedas planearla y llevarla a cabo conscientemente conectando con lo que te hace sentir.


- Incorporar y aceptar el cambio como parte de nuestra vida. Todo empieza y termina, porque lo que no acaba, no puede dar lugar para nada nuevo, ni bueno ni malo. Por lo que, aun que nos lo estamos pasando muy bien, acabará y por eso, ¡disfrutemos mientras dure!. Y si es una situación difícil, ¡también va a pasar!, así que, ¿qué me puede ayudar a sobrellevarlo mejor (que no ignorarlo o evadirme de ello)?


Como siempre, te invito a que pruebes con cosas simples, poco a poco, no todo a la vez, e ir experimentando, observando, prestando atención a qué sucede y a cómo te sientes.


¡Me despido con un abrazo grande lleno de cambio, lentitud y presencia!

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